viernes, 15 de junio de 2012

ENTREVISTA AL PADRE MARCO ARANA ZEGARRA POR LA REVISTA CARETAS


Entrevista a Marco Arana, en Cama Cajacha


Arana en Cama
El ex sacerdote y líder de Tierra y Libertad considera que “Conga ya fue”, pero que en Espinar es posible una nueva minería.



Alejado de las protestas por una neumonía, el activista acusa al asesor presidencial Adrián Villafuerte de orquestar su persecución.

Mientras centenares de ronderos de las provincias de Bambamarca y Celendín marchan por las calles de Cajamarca acompañados por la Federación de Estudiantes Universitarios y el SUTEP, Marco Arana sigue las protestas desde su cama preso de una neumonía. Su posición frente a la minería es ambivalente. El ex sacerdote reconoce a CARETAS que ha viajado a Espinar muchas veces para evaluar el modelo de “coexistencia entre las minas y la comunidad”. Sin embargo, se opone a rajatabla al proyecto minero Conga. Arana, líder de Tierra y Libertad, carga a sus espaldas con 5 denuncias penales, al igual que 59 líderes cajamarquinos. Pero además, según reveló CARETAS 2235, es objeto de una intensa vigilancia por parte de Inteligencia. “Esto está orientado a demoler mi imagen, algo que no pudieron hacer en el operativo Diablo”, sostiene con un hilo de voz quien desde 2005 fuera víctima de reglaje de Forza, la empresa de seguridad privada de Yanacocha.

¿Cree que la seguridad privada de Yanacocha todavía lo vigila?
–Los servicios privados de seguridad nunca han parado de seguirme. Desde la Operación Diablo cuento con protección de Seguridad del Estado. Ellos saben con quién me reúno o a dónde viajo. La vigilancia de Inteligencia la relaciono con la entrada de Adrián Villafuerte, vinculado a empresas privadas de seguridad de Antamina. También está Óscar Valdés (Premier) y Wilver Calle (Ministro del Interior). Creo que está habiendo una lectura equivocada de que los conflictos se deben a las personas y hay que aniquilar a las personas. Es una lectura bien peligrosa.

–Inteligencia lo acusa de coordinar protestas antimineras a nivel nacional. Dice que articuló las protestas de Cajamarca con las de Espinar, cuyo detenido alcalde Óscar Mollohuanca es de Tierra y Libertad (TyL). 
–Falso. He viajado a Espinar desde hace años porque me interesaba mucho saber si el Convenio Marco con la mina Xstrata se podía reproducir en otros lugares en conflicto como una manera de entendimiento y coexistencia entre las minas y las comunidades. Yo no viajé a coordinar un paro en Espinar. Supondría una capacidad de operación política partidaria concertada, con logística. Yo me enteraba de lo que pasaba en Espinar con los medios de comunicación.

–¿Mollohuanca no informaba al partido? 
–Él coordinaba con sus organizaciones. Sabíamos lo que en Espinar se venía, pero al revés de lo que piensa el gobierno, estábamos haciendo todo lo posible para que no estalle. Yo hablé con uno de los principales gerentes de Xtrata en 2011 en Lima y le expresé mis preocupaciones. Humala ya ha dado la señal de que no va a haber cambios sustantivos en una región que votó fuertemente por él. Esto no se explica por una conjura política sino por la dinámica social. Espinar es el lugar ideal para hablar a mi modo de ver de una nueva minería, con mayor participación de la renta minera y controles ambientales. Sin embargo, en Conga no queremos ese proyecto ni mayor participación en la renta.

–¿Las protestas en Espinar contra Tintaya podrían anticipar otras contra los proyectos en los que participa Xstrata, como Antapaccay y Las Bambas? 
–Pensar que los cuestionamientos al fondo de inversiones, el monto de participación en la renta y los controles ambientales de Tintaya es una cosa para tirarse todo el proyecto es un despropósito, y parte de la propaganda que dice: “la minería está en peligro por culpa de unos vándalos y hay que cortar a los vándalos”. Es irresponsable por parte de (Oscar) Valdés y del Ministro del Ambiente (Manuel Pulgar Vidal) salir a hablar de la conspiración y no reconocer su propia incapacidad para encontrar instrumentos de diálogo.

–En el caso de Cajamarca, Conga es uno de los proyectos mineros previstos. Sus vecinos, con concesión de exploración, son Michiquillay (Angloamerican), El Galeno (Lumina Cooper) y la Zanja (Buenaventura). ¿Si cae Conga caen los demás? 
–Lo que está en discusión en Cajamarca es Conga, porque es el primer proyecto. El debate es la consolidación de un megadistrito minero en una zona de producción de agua y agropecuaria. La discusión es en qué condiciones pueden ir estos otros proyectos mineros. No puede haber un dogma de fe que diga “no me toquen los recursos naturales”. El represamiento del río Marañón está pensando en la demanda energética del desarrollo de los próximos proyectos mineros. Es verdad que hay un paquete, y la pregunta es: ¿Por qué no miramos el paquete? ¿Por qué aislar el tema minero del hidráulico y del energético?

–Newmont todavía no responde sobre si acatará o no las recomendaciones del peritaje. Tras 12 días de protestas, ¿por qué no desconvocar el paro y esperar? 
–Esto lo evaluarán las rondas campesinas. Hay un sentimiento de que el tema de destrucción de más fuentes de agua está fuera de discusión, que la lucha tiene que continuar por medios pacíficos e incorporar a la mayor cantidad de gente y no aislarse. Sería ideal que el Congreso debatiera la minería en cabecera de cuenca, que debatiera el uso de cianuro en la minería, que se abrieran procesos de consulta. La lucha está buscando una salida estructural. No se limita al Conga no Va. Es la defensa del derecho humano al agua y por eso es de largo plazo. La campaña que se va a iniciar es la de “Conga ya fue”, porque hay razones técnicas y jurídicas y no cuenta con licencia social.

–El premier Óscar Valdés declaró que Conga va desde que Newmont lo decida…
–Un escenario en el que Valdés imponga por la fuerza este proyecto provocará que los dirigentes, que hasta ahora han avalado una salida pacífica y han evitado enfrentamientos, se vean desbordados. Y un desborde avalaría el uso de la violencia y yo no creo que Valdés quiera eso. Lo que Valdés quiere es tenernos presos a 5 de nosotros. Lo que quiere es descabezarnos, pero la legitimidad local de sus líderes es muy fuerte. Pasará lo contrario de lo que el gobierno quiere.

–¿No teme que el reclamo ambiental de Conga se convierta en un caballito de batalla política y acabe pisoteado? 
–Es un riesgo, pero pienso que no es de la magnitud que se le está queriendo dar. Hay una suerte de maduración de la ciudadanía que va mucho más allá de la representatividad política partidaria tradicional. Sí es verdad que la izquierda puede intentar enganchar, pero es cierto que siempre que ha querido subirse a la cresta de la ola ha fracasado en los últimos 20 años. Estamos ante la construcción de un proceso de democratización más grande. Si tú ves el catapultamiento de “Goyo” (Gregorio Santos), no es sobre la base de Patria Roja, sino sobre su historia personal como rondero, campesino y cuestionador de la minería.

–¿Está de acuerdo con las declaraciones públicas de Santos, por las que es investigado por apología de la rebelión? 
–El discurso de (Óscar) Valdés ha fusionado de tal manera el destino del proyecto Conga al éxito político del gobierno en su primer año que hace difícil no cuestionar el proyecto minero sin cuestionar el proyecto político que lo quiere viabilizar. El problema es que un conflicto de caráctersocioambiental se convirtiera en un conflicto de carácter político. El pedido de inviabilidad de Conga pasa por una crítica política profunda a la incoherencia de la política del gobierno. Pero otra cosa es desviar los objetivos de la lucha social hacia objetivos de carácter político y que pueden perjudicar al movimiento social. Sus declaraciones han prestado un argumento a los que quieren deslegitimizar la lucha. Este no es el momento para definir el tema electoral.

–Pero usted es fundador del Partido Tierra y Libertad
–La principal tarea de Tierra y Libertad es constituirse como un partido organizado a nivel nacional. Hemos pasado un tiempo muy difícil: lograr la inscripción. Ahora tenemos que consolidar nuestros comités de base y articular nuestro discurso nacional en base a 4 principios. Tierra y Libertad es un partido democrático, ecologista, de izquierda y pacifista. Nuestra preocupación no es consolidar una plataforma para lanzar un caudillo.

–¿Va a presentarse a las próximas elecciones regionales? 
–Depende de la evaluación que tengamos. Mi fin no es ser un candidato político. Me siento más cercano al movimiento social. ¿Como va a quedar Cajamarca después de este conflicto? Si Conga se va, ¿ganas las elecciones? A mí me parecería neroniano que para labrar una candidatura tengas que incendiar una región. El tema es cómo en Cajamarca logramos con los líderes sociales, dirigentes políticos y empresarios que la minería se integre ahí donde pueda integrarse según las metas del desarrollo regional y nacional. (Beatriz Jiménez)

REVISTA CARETAS - PERÚ: Edición 2236, 14/Jun/2012.



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